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Cómo limpiar tu alfombra

Aunque las alfombras están preparadas para el uso diario, pueden suceder incidentes que las manchen de forma indeseada. En todos los casos, lo más importante es limpiar la mancha cuanto antes para evitar que se seque.

 No utilices detergentes genéricos (lo mejor es poner que usen jabón neutro y evitar los productos que son quita manchas) para usar las alfombras, pues necesitan productos más suaves que no dañen la lana o algodón natural. En cualquier caso, prueba siempre el producto en un trozo de la alfombra que no esté a la vista.

Vigila siempre de no mojarla en exceso: es mejor un trapo húmedo. Y después de la limpieza, seca bien la parte inferior, en caso de que se haya mojado.

Para todo tipo de manchas, lo más importante es quitar el exceso de producto que provoca la mancha, para a continuación fregar la mancha siempre de fuera hacia dentro de la mancha.

En el caso de manchas con productos líquidos, como café, cerveza o salsa de tomate, lo primero que hay que hacer es absorber al máximo el exceso de producto que ha provocado la mancha, con un papel de cocina. A continuación, friega con un paño húmedo de agua y un poco de detergente especial (jabón neutro) para alfombras.

En el caso de manchas con productos sólidos como harina o chocolate, también hay que retirar primero el exceso de producto; en este caso, seguramente un aspirador sea la mejor manera.  Después, friega con un paño húmedo la mancha que haya podido dejar.

Si se le cae cera, pegamento o se le queda pegado un chicle, utiliza un cubito de hielo para enfriar y secar bien el producto. De este modo, será más fácil de retirar. A continuación, limpia como cualquier otra mancha, con un producto suave y siempre de fuera hacia dentro.

Si tienes cualquier duda, llámanos: contamos con un servicio profesional de restauración de nuestras alfombras para roturas, quemaduras o desgaste, así como de un servicio excelente de limpieza.

 

 

Consejos de conservación

La mejor manera de mantener en buen estado una alfombra Arquinter, es retirando siempre los excesos de polvo con el aspirador y limpiando al instante cualquier mancha que pueda tener.

Si quieres guardarla durante el verano, es recomendable:

  • Aspirar bien todos los excesos de polvo y tierra.
  • Limpiar cualquier mancha que se haya podido hacer sin darnos cuenta.
  • Dejar secar bien antes de guardarla.
  • Enrollarla y guardarla en un sitio limpio y seco.

Si consideras que tu alfombra necesita una limpieza en más profundidad antes de guardarla, llámanos y te la dejaremos a punto para guardarla y usarla la siguiente temporada.

Cómo elegir tu alfombra

¿No sabes qué modelo elegir? ¿No sabes qué tipo de alfombra encaja mejor con tu espacio? Aquí te damos alguna pauta para ayudarte a elegir:

  • Para dar calidez a espacios de mucho paso, te recomendamos las alfombras Shaggy, pues gracias a su hilado individual, recupera fácilmente la pisada, con un aspecto siempre impecable.
  • Para espacios familiares de decoración suave, las alfombras Indo Nepal son perfectas, porque son mulliditas y sus motivos en tonos ocre y modernos las convierten en un complemento ideal.
  • Si quieres una alfombra que sirva de complemento, pero sin que tenga un protagonismo excesivo, una alfombra Gabbeh es ideal para ti, pues sus dibujos son discretos y minimalistas.
  • Si lo que quieres es una alfombra moderna, que dé color a tu espacio, una alfombra patchwork es lo que necesitas.
  • Para ambientes rústicos, la alfombra Persa Shiraz es la que mejor encaja, por sus tonos rojizos y sus elementos geométricos.

Y para las habitaciones de los más pequeños, una alfombra con motivos infantiles es perfecta, pues además están hechas con materiales fáciles de limpiar.

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